![]() Texto Oficial |
DISCURSO
DEL EMBAJADOR CHARLES A. FORD |
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| Gracias, Oscar por su cálida introducción. Es un placer estar con ustedes de nuevo, compartiendo en este importante evento. Como todos ustedes saben, en las últimas semanas, se ha concentrado la atención en la urgente necesidad de esforzarse en la lucha contra la corrupción. Mis amigos hondureños de todos los extractos sociales se están poniendo en pie y están hablando sobre la necesidad de un cambio. Una cultura de corrupción ha debilitado el desarrollo y el buen gobierno de Honduras por mucho tiempo. La corrupción es un abuso del poder grave y corrosivo. Impide nuestros esfuerzos de promover la libertad y la democracia, de acabar con la pobreza y de acabar con el crimen internacional. |
Fotografía Cortesía de Diario La Prensa |
| La
corrupción es un síntoma de una enfermedad institucional más
profunda. Es el reflejo de la debilidad de las instituciones legales, económicas
y políticas de un país. La corrupción es tanto la causa
como el resultado del fracaso de las sociedades para alcanzar un desarrollo
sostenible. Yo cuento con ustedes, el sector privado, para unirse en este
esfuerzo para sacar de raíz las causas de esta enfermedad llamada
corrupción. Cada uno de sus negocios puede servir como agentes positivos
de cambio implementando altos estándares dentro de sus propias operaciones,
y exigiendo conjuntamente una reforma nacional.
Porque, como dijera Bess Myerson, activista estadounidense de derechos civiles en los setentas, “el principal cómplice del crimen de corrupción es nuestra propia indiferencia”. Ignorar la corrupción permite incubarla y propagarla, infectando así nuestras comunidades y sociedades, y peor aun, minando las mismas instituciones legales y políticas que existen para combatir el problema. Todos ustedes son los agentes de cambio en Honduras, y tienen que hacer un llamado para fortalecer las leyes que combaten la corrupción. En un momento particularmente difícil en la historia de la ciudad de Nueva York, el alcalde anunció que mientras, “el cuchillo de la corrupción amenazaba la vida de la ciudad de Nueva York, el escalpelo de la ley nos está sanando de nuevo”. Ustedes tienen el poder para curar lo que enferma esta nación. Hoy enfatizo la moral y el imperativo económico
para que la comunidad empresarial se vuelva un modelo de buen gobierno,
y para que se una en la lucha contra la corrupción. Luego voy a
comentar lo que están haciendo específicamente los negocios
estadounidenses y hondureños para fomentar los más altos
valores éticos de negocios y el bienestar de sus comunidades. Finalmente
voy a sugerir algunas maneras posibles de cómo pueden involucrarse
ustedes y acciones que pueden tomar para reducir la corrupción
en su país. Porque, vuelvo y repito, el principal cómplice
de la corrupción es la indiferencia. Así que el problema está propagado. El Instituto del Banco Mundial calcula que compañías alrededor del mundo pagan un mil millones de dólares en sobornos cada año. Esto representa tres por ciento del Ingreso del Producto Interno Bruto mundial. Esfuerzos para cuantificar las perdidas debidas a la corrupción son meramente especulativas, pero un estudio del Banco Mundial, el cual la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OECD) considera conservador, sugiere que el costo anual de la corrupción política a nivel mundial es de más de ochenta billones de dólares - más que la cantidad total de la asistencia económica a los países en vías de desarrollo en el 2004. (Fundamentos económicos de CRS) Primero, los negocios están siendo evaluados cada vez más no solo por sus reportes de estados financieros sino también por la manera en la que llevan a cabo sus negocios. En la economía global, las compañías con falta de ética y administración corporativa están siendo consideradas como un riesgo de inversión. De hecho, la compañía de seguros británica más grande, AVIVA, solicita, a todas las compañías que asegura , que desglosen sus riesgos con el medio ambiente, sus riesgos de derechos humanos, sus riesgos con relación con otras compañías en su región, y demás. Para el asegurador todos estos riesgos importan. Está compañía asegura empresas que acumulativamente tienen un valor más que un cuarto del valor total de la Bolsa de Valores Británica. Su política de ética corporativa ha tenido un efecto en cadena, ya que sus clientes revisan sus propias prácticas para asegurar su cumplimiento. Estas grandes corporaciones, que son clientes de AVIVA están revisando sus operaciones para evaluar su propia cultura de negocios, y este fenómeno está creciendo. Imaginen los efectos si las aseguradoras hondureñas o las grandes entidades crediticias implementaran criterios similares. Con la implantación del CAFTA, todas las compañías hondureñas son parte de esta economía global. CAFTA representa el compromiso de Honduras para mantener las mejores prácticas de negocios a la vez que cosechan las recompensas del libre comercio. Como bien sabe la industria de la maquila, los compradores corporativos y consumidores insisten en saber las condiciones bajo las cuales se fabrican dichos productos. Un gran porcentaje de consumidores se resisten a comprar un producto si piensan que los trabajadores que lo fabricaron fueron tratados injustamente, o si el medio ambiente fue dañado durante el proceso de fabricación. Ser un buen ciudadano corporativo puede incrementar sus ventas, mientras que si se le conoce como un mal ciudadano corporativo sus ventas pueden caer notablemente. Por eso la industria de la maquila y su asociación trabajan con un gran número de organizaciones no gubernamentales y con consumidores para asegurarse que sus condiciones laborales y del medio ambiente sobrepasen todos los estándares de la industria. No es solamente ser un buen vecino; es ser un empresario inteligente. Como sabe la industria agrícola, las prácticas laborales en el campo son un factor importante cuando los compradores dan la vuelta al mundo buscando sus proveedores. Muchos de los grandes compradores norteamericanos exigen que sus proveedores agrícolas comprometan a los productores y a los procesadores a cumplir con rigurosos estándares laborales. Para estos productores agrícolas y los procesadores, no comprometerse es poner en riesgo sus oportunidades de negocios. CAFTA significa que las compañías hondureñas deben entender las tendencias y los estándares internacionales sobre ética en los negocios. Si su compañía quiere competir en esta comunidad de negocios global, su ética en los negocios será sometida a un escrutinio. Y las recompensas potenciales son grandes: El banco estadounidense Morgan Stanley creó un índice mundial, con el cual clasifica a las compañías más grandes del mundo según sus prácticas de ética en los negocios. Ellos encontraron que en el primer tercio de esa lista - las que tienen mejores practicas - superaron al resto de las compañías en su desarrollo por veintitrés por ciento entre enero del 2000 y octubre del 2003. Algunos dirán que dichas prácticas son muy caras. Pero la lista de Morgan Stanley demuestra lo contrario: compañías con mejores prácticas ganan mucho más dinero. Así que como pueden ver, las corporaciones deben entender que sus prácticas de ética en los negocios están siendo revisadas más de cerca por la comunidad internacional de negocios. Las empresas que son socialmente responsables son vistas como menos riesgosas por los aseguradores, inversionistas y compradores. Las compañías dependen de estas prácticas para hacer o perder ventas. Las corporaciones que cumplen con las normas éticas ganan más dinero a largo plazo. Y, existe un segundo razonamiento económico para la responsabilidad social empresarial: Las empresas están reconociendo que su destino está íntimamente relacionado con la comunidad en la que operan. Esto puede ser el ambiente físico de su comunidad. Por lo que hemos escuchado de Interface, la compañía ha logrado mejoras y ahorrado más como resultado de prácticas sostenibles con el medio ambiente. Después del huracán Beta, muchas empresas norteamericanas que operan en Centroamérica vieron el daño que sufrieron muchas comunidades hondureñas. Algunas de las personas más afectadas por este huracán pudieron ser empleados o clientes de empresas norteamericanas, pero muchos fueron hondureños en general con necesidades urgentes. Compañías como John Deere, Pepsi, GE y muchas otras se unieron para ayudar en los proyectos de reconstrucción a través de donaciones económicas a un fondo común. Por medio de estas donaciones, el Fondo de Ayuda del Huracán para Centro América y México está apoyando a CARE Internacional en sus labores de reconstrucción de Honduras. CARE recibió una donación de seis cientos mil dólares para proyectos de reconstrucción cerca de San Pedro Sula. Estas compañías están ayudando en la reconstrucción de la Costa Norte- interesándose por las personas y el medio ambiente en el que operan. Así como las compañías deben preocuparse por su ambiente físico, así también deben reconocer que son tan fuertes como el clima de negocios en el que operan. El capital es cobarde, huye del peligro y de la inseguridad. La corrupción y la falta de transparencia desalientan el capital alejando a clientes potenciales para sus negocios y alejando inversionistas potenciales para su país. Un clima de negocios más competitivo puede llevar a un aumento de inversionistas internacionales y hondureños, lo que significan más empleos para los hondureños. La corrupción mina este desarrollo económico generando distorsiones e ineficiencias en el mercado. La corrupción mina la seguridad jurídica, y el capital huye. Así es como la corrupción destruye empleos y lleva a una mayor pobreza y disminuye el crecimiento económico. No hay diferencia entre monopolios públicos ineficientes y corruptos, y monopolios poderosos en el sector privado si su éxito está basado en la corrupción y no en las fuerzas de la libre competencia. Los monopolios establecen precios más altos por los bienes y servicios que un mercado competitivo. Como resultado, un hondureño que ha ahorrado toda su vida para poder abrir una pulpería se ve forzado a pagar precios muy altos. El mismo micro empresario también podría verse forzado a pagar más por la mercadería para su estantería. Y la única manera que tiene para mantenerse en el negocio es cobrándole más a sus clientes. Los consumidores hondureños, los cuales la mayoría son pobres, por consiguiente terminan pagando más por los bienes y servicios. ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO? Como lo mencione anteriormente, Estados Unidos está comprometido a luchar contra la corrupción alrededor del mundo, y utiliza varias herramientas en su política exterior para lograrlo. La lucha contra la corrupción formó parte de la agenda de la política exterior de los Estados Unidos en 1977 cuando entró en vigencia la Ley de Practicas Corruptas en el Extranjero. Esta ley establece que es un crimen que ciudadanos o corporaciones estadounidenses sobornen a oficiales extranjeros. Esto fue impulsado por el caso de soborno entre corporaciones norteamericanas y oficiales japoneses. Este caso es un rápido ejemplo de que no hay sociedad, incluyendo las democracias y economías más avanzadas, que este libre de corrupción. Hoy en día, las compañías norteamericanas se mantienen en este alto estándar, y las compañías que violan esta ley están sujetas a procesos judiciales en los Estados Unidos. La Corporación de la Cuenta del Desafío del Milenio (MCC, por sus siglas en inglés), diseñada como un modelo nuevo de desarrollo económico, está trabajando con el gobierno de Honduras para mejorar los estándares contables de sus instituciones. Esta concesión de doscientos quince millones de dólares es más que un programa de asistencia. La MCC tiene como propósito reducir la pobreza y promover el crecimiento de la economía a través del incremento de la productividad y de las habilidades de los agricultores para hacer negocio y la reducción de los costos de transporte. Ambos proyectos de la MCC ayudarán a Honduras para aprovechar las oportunidades de negocios que brinda el CAFTA. CÓMO INVOLUCRARSE Ahora me gustaría discutir algunas de las maneras en que compañías están trabajando para llevar a cabo cambios positivos aquí en Honduras, y atreverme a hacer unas sugerencias de como cada uno de ustedes pueden involucrarse en la lucha contra la corrupción. Luchar contra la corrupción implica más que simplemente negarse a ofrecer sobornos o manipular precios. También significa impedir que otras compañías hagan tales cosas, para que todas las compañías puedan competir bajo condiciones equitativas y justas en el mercado. Eso es pedir mucho, y tal vez parece más de lo que puede confrontar su pequeña empresa. Permítanme asegurarles que no es mucho, y cada uno de ustedes puede hacer una diferencia. Hablaremos por un momento sobre como podrían hacerlo. Primero, quiero animarles a que apoyen organizaciones como las que patrocinan este evento. Integrándose a FUNDAHRSE es importante -- elevando el perfil de los asuntos en los que se enfoca FUNDAHRSE es importante. Si todavía no es miembro de FUNDAHRSE, considere serlo. A las compañías que ya son miembro, les reto a reflexionar sobre formas en que puedan verdaderamente implementar una cultura de Responsabilidad Social Empresarial dentro de su compañía. Sea un miembro activo de FUNDAHRSE, y respalde públicamente su agenda. Una manera maravillosa que cada uno de ustedes, como líderes y empresarios de éxito, pueden involucrarse es sirviendo de mentor de una empresa pequeña en su comunidad. Según mi entender, FUNDAHRSE, trabajando conjuntamente con el Presidente de la Asociación Nacional de Micro Pequeña y Mediana Industria de Honduras en San Pedro Sula está organizando este tipo de programa, pero necesitan de su participación para que funcione. Bajo este proyecto piloto, las compañías grandes y con más experiencia brindarán asistencia técnica a empresas pequeñas en su comunidad. A menudo, estas empresas pequeñas no cuentan con la experiencia legal, contable o técnica, que se requiere para tener acceso al financiamiento para ampliar su negocio, o para manejar documentos legales complicados. Esto hace menos competitivas a esas compañías, y les deja vulnerables ante funcionarios que les prometen la luna a cambio de una mordida. Pero, ¿por qué deben ustedes ayudarles a prosperar? Porque si ellos prosperan, se pueden convertir en sus suplidores, o en sus clientes. Y si aprenden a competir limpiamente, no estarán tentados a desperdiciar su dinero en mordidas. Invito a los que están interesados en obtener información sobre este programa a ponerse en contacto con FUNDAHRSE y ofrecerles su apoyo. En Estados Unidos hay un grupo de ejecutivos jubilados quienes aconsejan de gratis a nuevas y pequeñas empresas. Apoyar a pequeñas empresas resultará en crecimiento económico para San Pedro Sula, y quiero motivar a las compañías y a personas individuales a servir como voluntarios en este esfuerzo tan importante. Donar su tiempo podría ser aun más importante que una donación de dinero. Las empresas pequeñas son verdaderamente la llave para la creación de empleos, tanto en Honduras como en los Estados Unidos. Y su empresa solo puede ser tan sólida como la comunidad en la cual opera. Una comunidad en la cual una empresa pequeña puede prosperar es una comunidad donde también pueden prosperar las empresas grandes. Además, quiero elogiar los esfuerzos de FUNDAHRSE y FUNDEMOS por su trabajo con compañías para ayudarles a evaluar sus operaciones a través del lente de buen gobierno, y agradezco sus comentarios sobre como todos nosotros podemos involucrarnos en el programa de Transparencia y Responsabilidad. Hay varios ejemplos buenos de compañías, tanto norteamericanas como hondureñas, que están haciendo cosas muy positivas aquí en Honduras. Citigroup, una organización cuya labor con las comunidades le valió ganar el Premio de Excelencia Corporativa del Secretario de Estado de los Estados Unidos, dará una presentación mañana a la Asociación de Banqueros sobre sus buenas prácticas de Responsabilidad Social Empresarial. En una campaña de publicidad reciente, Citibank utilizó letreros simples como, "Cuando te preguntan cómo estas, no quieren saber el balance de tu cuenta" y "Si escriben un libro sobre tu vida, que no sea de economía". Esta filosofía de reconocer el valor de la gente y de su comunidad es una que Citibank ha demostrado repetidamente a través de su historia en Honduras. Por ejemplo, en 1997 Citigroup trajo el programa “Operación Sonrisa” a Honduras, y desde entonces se ha mantenido como un patrocinador activo. Hasta la fecha, este programa ha brindado servicios médicos a mil trescientos cincuenta niños, niñas y jóvenes hondureños a través de cirugías y rehabilitación, de labio leporino, paladar hendido y otras deformaciones de la cara. Otras compañías también están trabajando con una serie de ONGs en diversas ramas sociales. Cargill, a través de su filial hondureña Grupo Alcon, es uno de los patrocinadores más importantes de Habitat para la Humanidad en Honduras, proveyendo dinero, asesoría técnica, y el tiempo y trabajo de sus empleados para respaldar esta iniciativa importante. Además, han apoyado al Hospital Mario Catarino Rivas en la remodelación de su Sala de Neonatología y continúan cubriendo los costos de seis enfermeras para que asistan a los niños enfermos en la Sala de Neurocirugía Pediátrica después de sus cirugías. Esta noche, visitaré un proyecto de Educatodos, donde jóvenes que trabajan durante el día pueden dedicarse a continuar con su educación y terminar su secundaria. Grupo Alcon patrocina un sitio de Educatodos dentro de su plantel, donde 62 asociados pueden estudiar después de la jornada laboral. Para aquellos empleados que dejaron sus estudios para mantener a sus familias, este programa les brinda una oportunidad única para iniciar de nuevo. Esta educación permitirá al empleado hacer un mejor trabajo, lo que significa un beneficio para Grupo Alcon, y prepara al empleado para ascender dentro de la compañía. Pueden ver que Cargill integró la Responsabilidad Social Empresarial en su modelo de negocios aquí en Honduras. Como resultado, según un estudio realizado por Hewitt Asociados, Cargill ha sido evaluada como una de las veinticinco empresas mejores para trabajar en toda Latinoamérica, después de que Hewitt hizo una encuesta entre los empleados. Es decir, una buena política se traduce en empleados más satisfechos, más felices, y por lo tanto en una compañía más competitiva y lucrativa. Todos ganan. Las compañías estadounidenses no son las únicas que están invirtiendo en comunidades en Honduras. La empresa hondureña ZIP Búfalo entró en el negocio de la construcción de casas accesibles a los empleados de la maquila con su proyecto en Guacamaya. Unas dos mil familias tendrán la posibilidad - algunas por primera vez – de adquirir una casa propia. Ser dueño de su casa es una inversión clave para las familias en camino a salir de la pobreza. Además de construir casas, ZIP Búfalo está armando la infraestructura debida dentro del proyecto -- es decir, están construyendo no solamente una serie de casas, sino una comunidad. Más que ser responsable socialmente, este proyecto es un negocio factible para ZIP Búfalo, y hace más competitivos los parques industriales. En su parque industrial, la compañía también cuenta con una escuela Montessori, y ha sido fundamental en la fundación del Instituto Politécnico, una escuela técnica-vocacional para empleados en el ramo de manufactureros. Cada negocio tiene que preocuparse por retener a sus mejores empleados. Un empleado que es dueño de su propia casa tiene más incentivo para quedarse en San Pedro Sula y no emigrar hacia el norte. ZIP Búfalo pretende ayudar a desarrollar una comunidad más sostenible, y más prospera, aquí en San Pedro Sula. ZIP Búfalo reconoce que su destino está ligado al destino de su comunidad. Otra compañía hondureña, una franquicia de los Estados Unidos, trabaja en la erradicación del VIH/SIDA en Honduras. Espresso Americano espera hacer más conciente a los hondureños sobre esta enfermedad, y para lograrlo está divulgando información a través de sus más de setenta tiendas alrededor del país. También, apoyan con dinero a las ONGs que se dedican a la educación sobre VIH/SIDA y su tratamiento. Honduras padece una de las tasas más altas de infección de toda Latinoamérica, lo cual amenaza la estabilidad y prosperidad de las comunidades en que operan sus compañías. La Embajadora de Buena Voluntad de las Naciones Unidas, la actriz Ashley Judd, visitó Honduras hace tres meses, y en ese entonces nos dijo que Espresso Americano era la primera compañía en Honduras en apoyar tanto a la ONG con la que ella trabaja. Espresso Americano ofreció su apoyo total a esas iniciativas y ha ampliado esa iniciativa desde entonces. Pero hay que hacer más, y ellos necesitan el apoyo de ustedes. El autor estadounidense Malcolm Gladwell, en su libro "El Punto de Inclinación: Como Cosas Pequeñas Hacen Diferencias Grandes" escribe que "La mejor manera de entender la transformación tan dramática de libros desconocidos en éxitos, o el fenómeno de noticias pasando de persona a persona, o cualquiera de los otros cambios misteriosos que denotan la vida cotidiana, es pensar en ellos como si fuesen epidemias. Las ideas y las mensajes y los comportamientos se propagan justamente como lo hacen los virus". En su libro, destaca como cambios pequeños pueden causar efectos grandes; cuando un número modesto de personas empieza a comportarse de una manera diferente, ese comportamiento se puede difundir como ondas en un lago hasta que llega a tanta gente que hay una masa crítica -- se llega al punto de inclinación -- y el mundo cambia. La corrupción no es diferente. Cuesta mucho esfuerzo empezar la lucha en contra de la corrupción, pero cuando un grupo concertado de personas influyentes actúa, los resultados pueden ser abrumadores, irresistibles. Confió en que ustedes apoyen a aquellos que quieren cambiar la situación actual. Honduras ya no puede soportar que ustedes miren hacia el otro lado, ignorando la corrupción en su comunidad. Estados Unidos está comprometido a apoyar a los países en vías de desarrollo, como Honduras, en sus esfuerzos por tener instituciones democráticas más fuertes, y una economía competitiva que cumpla con la promesa de más prosperidad para todos sus ciudadanos. La lucha en contra de la corrupción no es nada fácil, y requerirá a muchos reflexionar de una forma genuina sobre su propia conducta, en como opera su compañía internamente, y en el papel que podría desempeñar su compañía dentro de su comunidad. El gobierno de los Estados Unidos seguirá luchando en contra de la corrupción en nuestro país, en la región, y alrededor del mundo. Pero la mayor responsabilidad les toca a los gobiernos y, definitivamente, a los ciudadanos. Un político mexicano dijo una vez que "el fenómeno de la corrupción es como la basura, hay que removerla diariamente". Asegurémonos que se remueva la basura de sus comunidades, para que Honduras prospere. Muchas gracias y con gusto responderé a sus preguntas. |
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