La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo realiza excursiones
una vez al mes para repartir alimentos. Esta vez se llevaron 163
bolsas llenas de alimentos en mochilas y sacos militares además,
repartieron juguetes a niños.
La aldea de El Picacho es un pueblo de 200 habitantes
situado a 3,800 pies por encima del nivel del mar.
El Suboficial de Marina Norman Oehring, ayudante
del capellán de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, dijo que
los víveres se distribuyeron entre 35 familias. “Compramos
más de 600 dólares en comida. Esta excursión
exigió mas esfuerzo físico debido a la elevación
y a las condiciones del camino pero estoy seguro que a los participantes
no les importo todo esto ya que recibieron su recompensa al ver
la forma en como las familias agradecieron el sacrificio realizado
por ellos.”
El Sargento Manuel Zeggara, de la Oficina de Asuntos
Militares y Civiles explicó que aunque la excursiones son
organizadas por el Capellán Scott Nupsen y el Suboficial
de Marina Oehring los que participan en ellas son los que le dan
sentido y reciben la satisfacción final.
El Sargento Zeggara dijo: “Esto es lo que
significa Fuerza de Tarea Conjunta Bravo de llevar a cabo misiones
de alivio en desastre, apoyar a miles de afectados por huracanes
o terremotos, y repartir alimentos en montañas para hacer
mas fácil la vida de alrededor de 30 familias hondureñas
de gran necesidad. Los hombres y mujeres de la Fuerza de Tarea Conjunta
Bravo están aquí en Honduras como embajadores de los
Estados Unidos y este programa es otro ejemplo de cómo afectamos
positivamente a la comunidad local.”
2 de julio de 2008.